Se puede leer fumando. De hecho, es lo más probable.
Empecé a los catorce años, en el balcón de un hotel, porque alguien me dijo que después de dos o tres se te pasa. Lo dejé a los cuarenta y ocho. Entre medias, lo dejé una docena de veces: con siestas, con cambios de marca, con fechas que yo mismo iba moviendo, con un libro de Allen Carr que se pasó años en mi mesita de noche mientras yo fumaba veinte al día. Si tú también lo has dejado cientos de veces, ya sabes de qué hablo.
Cuando por fin funcionó, la aplicación llevaba la cuenta de los días, de los cigarrillos y del dinero. Y de una casilla más, clavada en cero: momentos salvados.
Este no es un método ni una lista de consejos milagrosos. Es lo que encontré al ordenar treinta y cinco años de excusas: que no estaban en lo que yo decía, sino en cómo tenía montada la vida.
No prometo que dejar de fumar te la cambie. A mí no me la cambió.
xiscogrim es abogado y mediador. Nació en Mallorca en 1975, vive en Alemania y ejerce en Palma, lo que le obliga a volar de tanto en cuanto. Fumó desde los catorce años hasta los cuarenta y ocho. El 16 de julio de 2024 se fumó el último cigarrillo a las nueve y media de la mañana, en el bar de debajo de su casa, tres horas antes de que se cumpliera la condición pactada. Antes de conseguirlo lo intentó alrededor de una docena de veces, con métodos que incluyeron cambiar de marca más de veinte veces, dormir la siesta para no enterarse del mono y pedirle a un psicólogo una terapia que había visto en una serie y que no existía exactamente como él la imaginaba. Cero momentos salvados. Una dosis de humor para dejar de fumar es su primer libro.
Pasaje de CERO MOMENTOS SALVADOS xiscogrim Es posible que este material esté protegido por derechos de autor.
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